LA TORPEZA COMO CUESTIÓN DE ESTADO
Por un minuto imagínate sentado en la mesa de decisión del gobierno para enfrentar el problema de la caída de la actividad. Sabes que hay empresas que dejaron de facturar sabes que no va a poder trabajar por un tiempo, no sabes cuánto, sabes que cuando retome la actividad recuperar el nivel anterior también le llevara un tiempo. Esa empresa debe pagar alquiler, sueldos, impuestos y servicios, pero su facturación es cero. Tú deber es generar ideas para que esa empresa no desparezca. Y se te ocurren una serie de ideas geniales. prorrogar el pago de impuestos por 15 días, doble indemnización por despidos y un crédito para pagar los sueldos. Eso es creatividad !! Así razonan los que están gobernando. No están pensando en soluciones para los problemas, sino que están pensando en las soluciones para sus problemas. Y como si fuera poco les pagamos por eso.
Cualquiera de los que está leyendo estas líneas hubiera generado alternativas mejores, no tengo dudas. ¿A quien se le puede ocurrir que un préstamo es la ayuda para alguien que está facturando cero? ¿Quién en su sano juicio cree que el que no puede pagar hoy un impuesto lo va a poder pagar 15 días después si no puede abrir su negocio? Dejamos el timón en manos de incapaces sin experiencia real que nunca tuvieron que pagar un sueldo, ni sacar un prestamos, ni enfrentar una crisis. La culpa es nuestra.
Como la consigna es clara luego del diagnóstico la
propuesta. Dejar de mirar el tamaño de la empresa y mirar la actividad. Sino la
ayuda puede ir a un pequeño productor de alimentos que nunca detuvo su
actividad y no a un mediano o grande comedor que hace más de 30 días tiene su
negocio cerrado. Otro concepto para cambiar es: medidas a medida. Como
decíamos, el que tiene su negocio cerrado durante un mes no tiene que pagar
ningún impuesto durante el mismo lapso. Ni nacional, ni provincial, ni
municipal. De otra manera se daría la paradoja de tener un comercio cerrado
pagando la tasa de comercio e industria. Hay un daño aplicable a cada actividad
fácilmente calculable. Si el daño económico es por ejemplo del 30% los
impuestos deben reducírsele en el mismo porcentaje. Es más valioso una quita
del 30% que una prorrogación del 100%. Mientras escribo estas líneas el
gobierno anuncia que va a ayudar con el pago de sueldos y vuelve a cometer el
mismo error utiliza el tamaño para decidir y criterios muy inexactos como “afectadas
en forma crítica” o “sustancial reducción de ventas” y no utiliza la actividad como
criterio de base que es un parámetro mucho más efectivo y simple de comprobar.
Como criterio general el gobierno sigue sin cumplir con la
regla más básica de cualquier situación que pretendamos sea justa: La misma
carga para todos. Todos debemos ceder algo. La clase política debe ceder en sus
ingresos en el mismo porcentaje en el que la comunidad en su conjunto se vea
afectada. Pretender que sus ingresos no sufran ninguna quita es enarbolar la
injusticia como bandera y quitarle al estado los recursos que necesita para ir a
auxiliar a los sectores más castigados. Si la carga de esta crisis no es
soportada por todos, esta pandemia en su faz económica será recordada como la
época en la que la política le dio la espalda a la gente.


La pregunta que cabe, es cuándo la política no le dio la espalda a la gente?, y con gente no me refiero a los históricos beneficiarios del Peronismo populista (cargos ejecutivos, gran masa de empleados públicos,etc), si no a los emprendedores, sea cual fuere su escala.
ResponderEliminarLa respuesta es simple: la "politica" SIEMPRE le dio la espalda a los que tiramos del carro.....
Tengo la firme esperanza de que esto cambie, y para eso debemos unirnos, y actuar en bloque. Es la única forma.
Quería agregar algo: El titulo de la nota habla de Torpeza......
ResponderEliminarEs muy inocente pensar en que estas políticas de Estado son torpes, o que los que gobiernan se equivocan sin querer. Todas estas medidas y las anteriores, son parte de un SISTEMA que beneficia a un grupo, y castiga a otro. NADA ES GRATIS. No hace falta entrar en detalles y hablar de la voracidad de un peronista a la hora de quedarse con recursos ajenos.