LA TRAMPA DE LA QUEJA
Somos los campeones mundiales del diagnóstico. En ningún lugar del mundo logran una descripción tan clara de los propios problemas como acá. Cada vez hay más bares y cafés donde se filosofa hasta el aspecto más profundo del argentino y sus dilemas. Es tan intenso el diagnostico que no nos queda más tiempo para nada. Una trampa muy peligrosa. ¡QUE SE VAYAN TODOS! Fue la frase acuñada durante la crisis de 2001 en donde los graves problemas económicos dejaron como tantas veces expuestos la obscena incapacidad de la clase política para construir el bienestar general. Reflexiones posteriores nos llevaron a la idea que, para que se vayan todos, son necesarios “otros” que ocupen sus lugares. La participación de nuevos actores comenzó a ser el objetivo deseable en busca de mejorar la calidad institucional. Una “nueva política” comenzó a desarrollarse como respuesta a las demandas que se desgastaban por el paso del tiempo y la mejora económica. Los resultados demuestran el casi nu...